Un amic m'envia una cançó que no estic segura que parli d'ell (no ens coneixem tant), però sí sé que parla de gent que conec i estimo. Parla de gent com el meu pare, i del paisatge de la meva infantesa, aquella terra de ningú en la qual vivíem els que vivíem als suburbis, allà on la ciutat ja no es reconeix com a tal, però el camp ha perdut la seva identitat, esgarrinxada pels murs de maons de les fàbriques i les cases a mig fer.
El meu pare esmorçava les arengades platejades de la cançó, amb raïm, i amb un porró de sang al davant. Al descampat de darrera de casa no hi havia horts, però hi havia l'esquelet d'un cotxe (ferralla rovellada i cuir brut estripat) que era la nostra casa de nines gegantina. El horts eren una mica més lluny, passada la via del tren, prop de la riera. Avui hi ha pisos de disseny i cases unifamiliars, el suburbi ha esdevingut centre i s'han esborrat les petxes d'un camp que ningú recorda (és la mena de camp que no cap a les postals d'estacions d'esquí i de parcs naturals).
El suburbi de Toti Soler —la cançó del meu amic— es una ciutat deconstruïda però amable, però m'ha fet pensar en una altra música que em parla de la ciutat: el jazz de Charlie Mingus. De fet, sempre m'ha fascinat la seva capacitat de fer música de la ciutat, no en el sentit de música urbana, sinó en el sentit de copçar-ne els seus sons més estridents i violents i fer-ne música. Mentre escric això escolto Better Get Hit In Yo' Soul i la lluita entre saxos i trompetes em sembla la imatge perfecta de l'agressivitat ferotge de la vida urbana moderna, que es pot expressar —i de fet s'expressa— en l'abigarrament de colors dels seus centrels comercials, en el brogit incessant dels cotxes recorrent els seus carrers. La pulsió de Mingus al contrabaix té alguna cosa de màquina accelerada, incessant, i a mi em fa vibrar per dins, com ho feien els telers de les fàbriques, prop dels horts, quan cada matí m'endinsava a la ciutat per anar a escola.
Hora Decubitus és com travessar Barcelona de punta a punta a les sis de la tarda. Per sort, un pot enfilar-se dalt de Montjuïc, o potser el Tibidabo, i escoltar Theme for Lester Young —un tema color blau marí amb puntets daurats—, mentre contempla la ciutat aparentment quieta, com una bèstia que reposa només aparentment dormida.
23 de febr. 2007
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21 de febr. 2007
Aprenent a multiplicar
Això és el que està fent la SGAE (Sociedad General de Autores de España), que ha aconseguit situarse a la capçalera dels blogs més llegits (Enrique Dans, Merodeando) tot intentant evitar que Google el dongui com a primera resposta cada cop que algú busca la paraula "ladrones"; i tot perquè el canvi del algoritme del motor de recerca ha fet que passes a una de les primeres posicions una entrada del blog de Julio Alonso de l'any 2004.
La cosa resulta divertida (Tedy Bautista la deu trobar patètica i angoixant), perquè demostra una total ignorància dels mecanismes de la comunicació pública, que Internet no fa sinó augmentar. Perquè fins i tot si la polèmica s'hagués desevolupat en un mitjà menys efervescent que Internet, ¿creuen els de la SGAE que exigint via burofax que es retiri un article de la circulació millorarà una imatge força malmesa per unes pràctiques que qui més qui menys considera abusives? És ridícul.
La cosa resulta divertida (Tedy Bautista la deu trobar patètica i angoixant), perquè demostra una total ignorància dels mecanismes de la comunicació pública, que Internet no fa sinó augmentar. Perquè fins i tot si la polèmica s'hagués desevolupat en un mitjà menys efervescent que Internet, ¿creuen els de la SGAE que exigint via burofax que es retiri un article de la circulació millorarà una imatge força malmesa per unes pràctiques que qui més qui menys considera abusives? És ridícul.
9 de febr. 2007
Sorpresas, pero no tanto
Confieso que me ha sorprendido más que un futbolista tenga opiniones políticas y las exprese públicamente que el hecho que la empresa Kelme haya rescindido el contrato al jugador del Barça Oleguer Presas por expresarlas, sobre todo cuando me he enterado que la empresa es de Alicante y que superó una grave crisis gracias a la aportación de nueve millones de euros del gobierno autonómico (PP) de la Comunidad Valenciana.
No he leído el polémico artículo de Oleguer, pero de las frases entresacadas por varios medios de comunicación (incluido el artículo de Libertad Digital que habla de "apoyo al sanguinario De Juana"), me ha dado la sensación que el jugador plantea más preguntas que respuestas. Puede que mi juicio sea benvolente al entender de algunos, pero no veo por qué debe sorprendernos tanto que alguien se pregunte en voz alta sobre los criterios de unos jueces que permiten la salida de la cárcel por razones de salud de condenados con penas firmes y que no apliquen ese criterio en un caso de prisión preventiva. Sí, ya sé, De Juana ha provocado su propio deterioro físico al declararse en huelga de hambre y eso es, para algunos, un "chantaje" al Estado que no puede tolerarse. Pero tampoco es tolerable que un juez descalifique e insulte a otro por sus ideas políticas y eso mismo es lo que acaba de pasar en el Tribunal Constitucional. Pero pasa que en este país la (in)tolerancia se ha convertido en una arma arrojadiza.
Lo cierto es que la vida política espñola se ha convertido en una especie de vomitivo reality show en el que se grita, se insulta, se hacen juicios morales de corte inquisitorial, y todo el mundo (incluidos los jueces) están más pendientes de la opinión pública que de sus principios. Porque, recordémoslo, De Juana Chaos es un terrorista, pero su encarcelamiento actual se debe a un delito de opinión (unos artículos de prensa) y si muere en la cárcel a causa de esta huelga de hambre tengo la sensación que será como hacer caminar a nuestro tan mentado y dolorido Estado de derecho descalzo por un camino sembrado de cristales rotos.
De mi infancia católica recuerdo aquello de "pecar de pensamiento, palabra y obra", pero no creo que la progresiva demonización del pensamiento disidente promovida desde la derecha vaya a hacerle ningun bien a este país. Yo no soy independentista, ni siquiera estoy muy segura de ser nacionalista, tal como ese término se suele entender, pero sí defiendo el derecho de todo el mundo a pensar lo que le dé la gana sobre política mientras respete la reglas del juego democrático y con sus actos no vulnere ni la ley ni los derechos básicos de todas las personas.
De las palabras... de las palabras hay que hablar mucho: ¿dónde empieza y dónde termina la apología del terrorismo? Volviendo al caso de Oleguer, ¿se es proetarra si se cuestiona el encarcelamiento de De Juana? ¿no es también auténtico terrorismo periodístico (practicado sin pudor por Libertad Digital) poner en la misma línea de pensamiento político las cuestiones que Oleguer se plantea sobre el etarra y su conocida postura a favor de las selecciones deportivas catalanas? No hay nada más peligroso que un mundo en blanco y negro (o conmigo o contra mí) en el que unos cuantos se empeñan en convertir España. Y para hacerlo, además, se recurre a un mercadeo de palabras que empieza a alcanzar cotas inauditas (¿también intolerables?).
Que la mayoría de grupos parlamentarios rechacen la discusión de unas propuestas del PP (que, de todos modos, fueron incluidas en el orden del día de la Cámara y ampliamente publicitadas por la prensa) es calificado por este partido de "estalinista" y de "maniobra inédita en democracia", lo que resulta, cuando menos, una falta de respeto a los millones de personas que sí sufrieron la represión de Stalin, y probablemente también una falsedad, porque es difícil de creer que en democracias de larga trayectoria como la inglesa o la francesa no haya precedentes de mociones no discutidas por decisión de la mayoría de fuerzas parlamentarias. Pero ahí queda la frase, alimentando el victimismo de los votantes de derechas, que escriben y proclaman en blogs y debates públicos que se está degradando la democracia (cosa que probablemente es cierta, porque las mentiras y el maquillaje de las palabras tienen ese pernicioso efecto).
Hoy, además, Aznar ha reconocido que, por fin, sabe que no hay armas de destrucción masiva en Iraq. O como presidente fue un necio, o como ex presidente es un cínico. Y es difícil decir cuál de las dos cosas es peor.
No he leído el polémico artículo de Oleguer, pero de las frases entresacadas por varios medios de comunicación (incluido el artículo de Libertad Digital que habla de "apoyo al sanguinario De Juana"), me ha dado la sensación que el jugador plantea más preguntas que respuestas. Puede que mi juicio sea benvolente al entender de algunos, pero no veo por qué debe sorprendernos tanto que alguien se pregunte en voz alta sobre los criterios de unos jueces que permiten la salida de la cárcel por razones de salud de condenados con penas firmes y que no apliquen ese criterio en un caso de prisión preventiva. Sí, ya sé, De Juana ha provocado su propio deterioro físico al declararse en huelga de hambre y eso es, para algunos, un "chantaje" al Estado que no puede tolerarse. Pero tampoco es tolerable que un juez descalifique e insulte a otro por sus ideas políticas y eso mismo es lo que acaba de pasar en el Tribunal Constitucional. Pero pasa que en este país la (in)tolerancia se ha convertido en una arma arrojadiza.
Lo cierto es que la vida política espñola se ha convertido en una especie de vomitivo reality show en el que se grita, se insulta, se hacen juicios morales de corte inquisitorial, y todo el mundo (incluidos los jueces) están más pendientes de la opinión pública que de sus principios. Porque, recordémoslo, De Juana Chaos es un terrorista, pero su encarcelamiento actual se debe a un delito de opinión (unos artículos de prensa) y si muere en la cárcel a causa de esta huelga de hambre tengo la sensación que será como hacer caminar a nuestro tan mentado y dolorido Estado de derecho descalzo por un camino sembrado de cristales rotos.
De mi infancia católica recuerdo aquello de "pecar de pensamiento, palabra y obra", pero no creo que la progresiva demonización del pensamiento disidente promovida desde la derecha vaya a hacerle ningun bien a este país. Yo no soy independentista, ni siquiera estoy muy segura de ser nacionalista, tal como ese término se suele entender, pero sí defiendo el derecho de todo el mundo a pensar lo que le dé la gana sobre política mientras respete la reglas del juego democrático y con sus actos no vulnere ni la ley ni los derechos básicos de todas las personas.
De las palabras... de las palabras hay que hablar mucho: ¿dónde empieza y dónde termina la apología del terrorismo? Volviendo al caso de Oleguer, ¿se es proetarra si se cuestiona el encarcelamiento de De Juana? ¿no es también auténtico terrorismo periodístico (practicado sin pudor por Libertad Digital) poner en la misma línea de pensamiento político las cuestiones que Oleguer se plantea sobre el etarra y su conocida postura a favor de las selecciones deportivas catalanas? No hay nada más peligroso que un mundo en blanco y negro (o conmigo o contra mí) en el que unos cuantos se empeñan en convertir España. Y para hacerlo, además, se recurre a un mercadeo de palabras que empieza a alcanzar cotas inauditas (¿también intolerables?).
Que la mayoría de grupos parlamentarios rechacen la discusión de unas propuestas del PP (que, de todos modos, fueron incluidas en el orden del día de la Cámara y ampliamente publicitadas por la prensa) es calificado por este partido de "estalinista" y de "maniobra inédita en democracia", lo que resulta, cuando menos, una falta de respeto a los millones de personas que sí sufrieron la represión de Stalin, y probablemente también una falsedad, porque es difícil de creer que en democracias de larga trayectoria como la inglesa o la francesa no haya precedentes de mociones no discutidas por decisión de la mayoría de fuerzas parlamentarias. Pero ahí queda la frase, alimentando el victimismo de los votantes de derechas, que escriben y proclaman en blogs y debates públicos que se está degradando la democracia (cosa que probablemente es cierta, porque las mentiras y el maquillaje de las palabras tienen ese pernicioso efecto).
Hoy, además, Aznar ha reconocido que, por fin, sabe que no hay armas de destrucción masiva en Iraq. O como presidente fue un necio, o como ex presidente es un cínico. Y es difícil decir cuál de las dos cosas es peor.
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25 de des. 2006
Retrobaments i comiats
Avui (bé, de fet ahir, 24 de desembre) vaig tornar a escoltar, després de molts mesos sense fer-ho, la música dels Quicos. És Nadal, temps melanconiosos, de retrobaments, dies en els quals mirem cap a casa buscant sentiments segurs als quals aferrar-nos: la terra, les velles amistats, les tradicions, la música que evoca la infantesa, els dolços i les moxaines que ens van fer i que vam fer... És temps de solstici d'hivern en què retem homenatge a la vida soterrada que dorm, amb l'aparença de mort, sota el fred i la neu: el tió màgic, l'arbre sant ple de llum, fruites i regals...
En aquests temps jo sempre em sento una mica com la Reina de les Neus, amb el cor glaçat i isolada en el meu palu de gel. Em costa trencar la crosta de gebrada que m'envolta, fins que la música no m'escalfa el cor. Avui han estat les nadales dels meus amics tortosins, i la seva forma burleta de tocar i cantar les cançons de tota la vida, que encara ara, després d'anys de sentir-les, em fan riure. M'agrada, per exemple, la Santa Nit a ritme de blues i l'acudit del pobre gall que veia acostar-se el Nadal amb esglai. Pots considerar-los valors segurs, que sempre són allí per tornar-hi, i no ho dic només perquè ho estigui escoltant en un disc: si vas a veure els seus espectacles saps perfectament el que hi trobaràs (entenc que a una part del seu públic és just això el que els agrada; a mi de vegades em sembla que malmeten el seu talent per no sortir-se mai del guió).
Temps de retrobaments i de comiats. Avui he passat per la Llibreria Grau, que tancarà passat festes, quan enfila el camí cap als 75 anys (la va fundar Joan Grau, pare de l'actual propietari, el 1932). Pels lletraferits de Terrassa dir Grau és evocar una llibreria singular on, per norma, durant 60 anys no es va tornar ni un llibre a cap editorial, i aquests es van anar acomulant, acomulant, acomulant... fins que en els darrers temps del vell Grau, aquell home menut de moviments nerviosos et despatxava al carrer, ja que era literalment impossible entrar a l'establiment. Fa sis anys que el Valentí Grau, el fill d'aquell home singular que va començar com a pintor (pocs saben que abans de la guerra, la seva llibreria funcionava també com a sala d'exposicions), buida la casa que va heretar dels seus pares (operació que li han permès, entre d'altres coses recuperar una vella moto de joventut que havia quedat enterrada en llibres). Des de fa un any, a més, el Valentí liquida, i tot i així, en la darrera gran operació que ha fet per poder tancar la llibreria s'han encaixat més de 250.000 llibres!!!
En aquests darrers anys tots hi hem trobat coses sorprenents a cal Grau: llibres en català de totes les èpoques (jo, ja que parlàvem dels Quicos, hi vaig trobar una de les primeres edicions de Terres de l'Ebre, de Sebastià Joan Arbó, però també obres d'en Pitarra i sarsueles en català de finals del segle XIX, vells números de L'esquella de la torratxa, una edició de 1901 de Quan ens despertarem d'entre els morts d'Ibsen...), obres de consulta, de regal, novel·les negres, roses i de tota gamma de colors, contes infantils de tots els temps.
Encara no em puc creure que tanqui la Llibreria Grau (el Valentí em deia aquest matí que ara que s'acosta el moment, ell tampoc s'ho acaba de creure). Ens quedarem com orfes el lletraferits terrassencs. Sí, ja sé que podem anar al Cau, i que el Narcís i el Lluís ens tractaran amb amabilitat exquisida i que ens trobaran tot el que busquem i, si no ho tenen, ens ho portaran tot seguit, però no serà el mateix. Aquest sí que serà un any nou diferent.
En aquests temps jo sempre em sento una mica com la Reina de les Neus, amb el cor glaçat i isolada en el meu palu de gel. Em costa trencar la crosta de gebrada que m'envolta, fins que la música no m'escalfa el cor. Avui han estat les nadales dels meus amics tortosins, i la seva forma burleta de tocar i cantar les cançons de tota la vida, que encara ara, després d'anys de sentir-les, em fan riure. M'agrada, per exemple, la Santa Nit a ritme de blues i l'acudit del pobre gall que veia acostar-se el Nadal amb esglai. Pots considerar-los valors segurs, que sempre són allí per tornar-hi, i no ho dic només perquè ho estigui escoltant en un disc: si vas a veure els seus espectacles saps perfectament el que hi trobaràs (entenc que a una part del seu públic és just això el que els agrada; a mi de vegades em sembla que malmeten el seu talent per no sortir-se mai del guió).
Temps de retrobaments i de comiats. Avui he passat per la Llibreria Grau, que tancarà passat festes, quan enfila el camí cap als 75 anys (la va fundar Joan Grau, pare de l'actual propietari, el 1932). Pels lletraferits de Terrassa dir Grau és evocar una llibreria singular on, per norma, durant 60 anys no es va tornar ni un llibre a cap editorial, i aquests es van anar acomulant, acomulant, acomulant... fins que en els darrers temps del vell Grau, aquell home menut de moviments nerviosos et despatxava al carrer, ja que era literalment impossible entrar a l'establiment. Fa sis anys que el Valentí Grau, el fill d'aquell home singular que va començar com a pintor (pocs saben que abans de la guerra, la seva llibreria funcionava també com a sala d'exposicions), buida la casa que va heretar dels seus pares (operació que li han permès, entre d'altres coses recuperar una vella moto de joventut que havia quedat enterrada en llibres). Des de fa un any, a més, el Valentí liquida, i tot i així, en la darrera gran operació que ha fet per poder tancar la llibreria s'han encaixat més de 250.000 llibres!!!
En aquests darrers anys tots hi hem trobat coses sorprenents a cal Grau: llibres en català de totes les èpoques (jo, ja que parlàvem dels Quicos, hi vaig trobar una de les primeres edicions de Terres de l'Ebre, de Sebastià Joan Arbó, però també obres d'en Pitarra i sarsueles en català de finals del segle XIX, vells números de L'esquella de la torratxa, una edició de 1901 de Quan ens despertarem d'entre els morts d'Ibsen...), obres de consulta, de regal, novel·les negres, roses i de tota gamma de colors, contes infantils de tots els temps.
Encara no em puc creure que tanqui la Llibreria Grau (el Valentí em deia aquest matí que ara que s'acosta el moment, ell tampoc s'ho acaba de creure). Ens quedarem com orfes el lletraferits terrassencs. Sí, ja sé que podem anar al Cau, i que el Narcís i el Lluís ens tractaran amb amabilitat exquisida i que ens trobaran tot el que busquem i, si no ho tenen, ens ho portaran tot seguit, però no serà el mateix. Aquest sí que serà un any nou diferent.
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22 de des. 2006
Bones Festes! / ¡Felices Fiestas!
Cada persona que estimem és una llumeta al nostre cor.
Y cada una de esas luces de nuestro corazón ilumina el camino por el que avanzamos hacia el mañana.
Y cada una de esas luces de nuestro corazón ilumina el camino por el que avanzamos hacia el mañana.
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